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Encuentro con miembros basiyies de la Junta Científica de las universidades y centros de educación superior de Irán (2010/06/23 - 16:27)

El Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Gran Ayatolá Jameneí, en un encuentro mantenido hoy por la mañana con miembros basiyies de la Junta Científica de las universidades y centros de educación superior de todo el país explicó las condiciones delicadas de hoy y enfatizó la incapacidad y la descomposición del sistema imperialista ante el movimiento islámico cuyo símbolo es la Republica Islámica de Irán.

 

Insistió en que la unidad y la solidaridad son la necesidad más importantes del país y consideró que cualquier palabra, acción y escrito- incluso con la intención honesta- que causa división y ruptura en la sociedad contraviene los principios del país y del sistema islámico.

 

El Líder Supremo de la Revolución Islámica subrayó que en las circunstancias sensibles de hoy, su visión se concentra en preservar la unidad, la solidaridad y la coherencia en la sociedad y evitar cualquier discordia y divergencia.

 

“Destruir todos los muros falsos entre la gente y convertir al país en un campo extenso y unificado es el arte de la Revolución Islámica pero en actualidad algunos de nuevo intentan reconstruir estos muros inconvenientes e injustos” afirmó el Gran Ayatolá Jameneí.

 

“Los fundamentos, principios y la dirección están transparentes y quien sigue este camino se considera miembro del conjunto del sistema islámico”, aseveró.

 

El Líder Supremo de la Revolución Islámica refiriéndose a su recomendación repetitiva sobre no oprimir a la gente, añadió que purificar el corazón y la acción es una obligación fundamental y hay que evitar cualquier palabra, escrito o hecho inapropiado ante quienes no merecen tal actitud.

 

El Gran Ayatolá Jameneí recordó el comportamiento del Profeta del Islam (PB) en cuanto al respeto a los derechos de personas incluso quienes cometen un pecado o error e indicó: “hay que ser justo y no decir más allá de lo que es verdadero y conveniente”.

 

“Uno no se debe pensar que por ser revolucionario y combatiente puede decir lo que quiera sobre otras personas que según él tienen rangos inferiores”, señaló el Líder Supremo.

 

Consideró natural la diferencia que existe entre las personas por su fe y tendencias y dijo que pese a ello hay que respetar la justicia y mantener la unidad.

 

El Líder Supremo de la Revolución Islámica enfatizó la importancia de no olvidar los principios y objetivos fundamentales y adujo que la lucha contra el imperialismo, la resistencia firme ante el ateismo y la división a nivel mundial y la especificación de fronteras con los enemigos de la Revolución y la Religión son los criterios principales.

 

Precisó que si alguien no especifica fronteras con los enemigos de la Revolución y la Religión, disminuirá su prestigio y si se inclina hacia ellos, quedará fuera del sistema.

 

El Gran Ayatolá Jameneí destacó que estos criterios son los fundamentos y líneas principales del movimiento progresista de la Revolución Islámica que se debe continuar preservando los mismos.

 

Refiriéndose a las condiciones actuales del mundo y los esfuerzos antiiraníes de las potencias imperialistas, indicó: “la situación actual es sensible porque los centros del imperialismo mundial han perdido el rumbo en su confrontación con el movimiento islámico cuyo verdadero símbolo es la República Islámica de Irán y desesperadamente están realizando sus últimos esfuerzos”.

 

“El sistema imperialista ha llegado a un callejón sin salida y perdido su control sobre los asuntos mundiales especialmente en lo relacionado con la región sensible del Oriente Medio y la gente ya conoce sus viejos métodos propagandísticos” declaró el Líder Supremo.

 

Refiriéndose a la indignación e inquina creciente hacia EE.UU. y el régimen sionista, señaló que incluso dentro del territorio norteamericano la gente está poniéndose furiosa contra la presencia de lobby poderoso del sionismo y las estrictas condiciones impuestas por Washington.

 

El Gran Ayatolá Jameneí consideró que el surgimiento y la existencia del sistema de la República Islámica de Irán es el origen de los problemas actuales del sistema de dominio y de su enemistad con Irán.

 

Explicitó que acciones precipitadas para aprobar una nueva resolución antiiraní, agrandar las sanciones y amenazar a Irán con ataque militar ponen de relieve la desilusión del sistema imperialista ante el movimiento digno y masivo del mundo del Islam.

 

“Aguantar las dificultades propicia el terreno para alcanzar objetivos mayores”, opinó el Líder Supremo.

 

El Gran Ayatolá Jameneí también consideró que las universidades necesitan mayor trabajo y esfuerzo científico, actividades religiosas y espirituales, espíritu de la lucha en todos los terrenos científicos y fortalecimiento de perspicacia en los centros académicos.

 

Recordó la formación de Basiy de los profesores hace 12 años y su conversión en un gran movimiento y bendición para el sistema islámico y señaló que esto no quiere decir que los profesores creyentes y revolucionarios sólo se encuentran en este colectivo, sino que existe un gran número de profesores basiyies quienes desempeñan un papel decisivo en las universidades.

 

El Líder Supremo de la Revolución Islámica calificó de única la formación de Basiy y consideró que es el legado del gran Imam Jomeini.

 

Añadió que Basiy nació en el primer día de la Revolución Islámica gracias a la confianza del Imam en el pueblo y contribuyó al fortalecimiento de la autoconfianza popular.

 

“Basiy es un Ejército sin color, modesto y generalizado cuya cultura y esencia ha originado grandes bendiciones para el sistema islámico”, opinó el Gran Ayatolá Jameneí.

El Líder Supremo de la Revolución Islámica enfatizó que el escenario de la presencia de Basiy es mucho más extenso que el escenario limitado militar.

 

Dijo que no se debe considerar a Basiy un órgano militar, pues está presente en todos los terrenos y entre todos los estratos del país.

 

El Gran Ayatolá Jameneí destacando el papel de los profesores universitarios especialmente los creyentes y revolucionarios y las expectativas del sistema islámico a los centros académicos, manifestó: “tener presencia oportuna, honesta, revolucionaria y eficaz en la universidad y educar a hombres científicos y creyentes como el mártir Chamran es la obligación de un profesor basiyi”.

 

Según el Líder Supremo, la continuación acelerada del movimiento científico del país para alcanzar los altos objetivos que merece el pueblo y la historia de Irán constituye la petición principal a las universidades y centros académicos del país.

 

Respaldándose en el informe de un centro científico internacional de gran prestigio sobre el avance científico y la producción de ciencia en Irán, explicitó que este informe indica que la velocidad del progreso científico del país es once veces más que el promedio mundial, pero no se debe estar satisfecho sino hay que esforzarse por llegar a la cima.

 

Consideró que la existencia de numerosos científicos profesionales, creyentes y revolucionarios en Irán es resultado del movimiento único del Imam Jomeini.

 

El Líder Supremo añadió que el sistema islámico tiene reclamaciones a nivel internacional y no considera inalcanzable educar a prestigiosas personalidades como el mártir Chamran.

 

Recordó las visiones del sistema islámico acerca del ser humano, la gobernación, la mujer, la ética y la ciencia y dijo: “tengan la firme voluntad y amplias expectativas e ideas y no teman plantearlas a nivel internacional aunque se escuchen algunas burlas”.

 

El Gran Ayatolá Jameneí Hizo hincapié en que el sistema islámico cuenta con grandes ideales y objetivos aceptados por los hombres justos y concientes y recalcó que busca hacer desaparecer el sistema de dominio, establecer la justicia mundial y utilizar la ciencia para servir a la humanidad.

 

El Líder Supremo de la Revolución Islámica enfatizó que un pueblo con tales ideales, la firme voluntad y la fe en promesas coránicas sobre la ayuda de Dios, no temerá la muerte y definitivamente disfrutará de claras perspectivas.

 

Conmemoró también al mártir Dr. Mostafa Chamran y consideró que era un hombre creyente, revolucionario, valiente, científico, justo y artístico que no atendía los cargos mundanales.

 

El Gran Ayatolá Jameneí también enfatizó que Chamran era un símbolo perfecto de profesores basiyies y un ejemplo verdadero de la coordinación entre la ciencia y la práctica, la tradición y el modernismo y el amor y la razón.

 

Declaró que educar a hombres como Chamran es una de las peticiones a las universidades.

 

Además consideró que la propuesta planteada para nombrar el aniversario del martirio del Dr. Mostafa Chamran como el “Día de Basiy de los Profesores” es una propuesta significativa y madura.